CEUTA — Las calles de Ceuta se preparan para recibir este martes 13 de octubre a Felipe VI y Letizia en la primera visita oficial de los Reyes a la ciudad autónoma desde 2014. Banderas españolas en balcones y fachadas, trabajos de acondicionamiento de espacios públicos y la expectación de numerosos vecinos marcan las horas previas a una jornada que los residentes consultados por Europa Press califican de «histórica».
La ciudad vivió el lunes 12 de octubre, Día de la Fiesta Nacional, una jornada de relativa normalidad, sin grandes actos específicos por la Hispanidad. La atención se concentró en la llegada de los monarcas y en los preparativos de las zonas por las que discurrirá la visita. Vecinos entrevistados expresaron su satisfacción por una presencia institucional largamente esperada.
Una recepción institucional y encuentros ciudadanos
La agenda oficial comienza con la recepción de los Reyes en el Ayuntamiento por las autoridades de la ciudad. Felipe VI y Letizia tienen previsto visitar después el colegio Vicente Aleixandre y el cementerio de Sidi Embarek, donde rendirán homenaje a las personas fallecidas durante los intentos de entrada a nado desde Marruecos a finales de julio. La jornada concluirá con un encuentro con representantes de la sociedad civil en el Parador de Ceuta.
Los Reyes pernoctarán en la ciudad antes de continuar el miércoles hacia Melilla. Será la primera visita oficial de ambos desde la proclamación de Felipe VI y la primera de unos monarcas españoles a Ceuta desde el desplazamiento de Juan Carlos I y Sofía en noviembre de 2007.
La crisis de julio sigue presente
La visita llega dos meses y medio después de una entrada masiva de migrantes desde Marruecos que alteró la vida cotidiana de Ceuta y obligó a desplegar recursos extraordinarios de atención y seguridad. Aunque la actividad urbana se ha ido recuperando, la situación social y migratoria no se ha normalizado por completo.
El desplazamiento también tiene una lectura diplomática por las reivindicaciones marroquíes sobre la soberanía de Ceuta y Melilla. La recepción ciudadana y el desarrollo de los actos permitirán medir el alcance simbólico de una visita que las autoridades locales llevan meses esperando.

