BARCELONA — Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha puesto en servicio su primer Bus de Barri 100% eléctrico, un minibús que ha comenzado a circular en la línea 185 entre el metro de Canyelles y la Vall d’Hebron. La incorporación abre la electrificación de un servicio de proximidad que actualmente cuenta con 22 líneas y que opera en recorridos donde el tamaño y la maniobrabilidad de los vehículos son determinantes.
El vehículo es el primero de cinco nuevos minibuses eléctricos que TMB incorporará durante las próximas semanas. Los cuatro restantes se asignarán en función de las necesidades operativas. Se trata del modelo E7S del fabricante Yutong, de 6,97 metros de longitud y con capacidad máxima para 26 pasajeros, diez de ellos sentados. Dispone de una batería LFP de 176,04 kWh y está diseñado para recargarse durante la noche en las cocheras.
La electrificación llega a las líneas de proximidad
Una de las principales novedades está en la accesibilidad. El minibús incorpora piso bajo, puertas y rampa con prestaciones comparables a las de los autobuses convencionales y articulados de TMB, una configuración especialmente relevante para las personas con movilidad reducida.
Los cinco minibuses forman parte de una licitación lanzada en 2024 para adquirir 23 autobuses eléctricos de batería: cinco vehículos de pequeño formato y 18 autobuses de dos pisos. El presupuesto base del conjunto asciende a 19,239 millones de euros, IVA incluido, y cuenta con financiación a través del contrato programa con la Autoritat del Transport Metropolità (ATM).
La operación se integra en una renovación mucho más amplia de la flota barcelonesa. TMB prevé recibir antes de final de año otros 24 autobuses eléctricos articulados de 18 metros, adjudicados por 18 millones de euros, y en 2027 incorporará 20 unidades eléctricas estándar de 12 metros. A ello se suman otras licitaciones previstas dentro de la Agenda Bus 2026-2030.
Con las adquisiciones programadas, TMB calcula que alcanzará 372 autobuses de cero emisiones, más del 30% de toda su flota. La entrada del primer minibús eléctrico extiende ahora esa transformación a las conexiones de barrio, donde hasta ahora la electrificación todavía no había llegado de forma permanente.

