TALAVERA DE LA REINA — El presidente de Vox, Santiago Abascal, defendió este lunes 26 de octubre el acuerdo electoral alcanzado con el Partido Popular para las candidaturas al Senado como un «gesto patriótico» y llamó a sus simpatizantes a una «movilización masiva» de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre. En un acto de presentación de candidatos celebrado en Talavera de la Reina, el dirigente advirtió de que el resultado no está decidido y pidió evitar cualquier exceso de confianza.
Abascal justificó la coordinación con el PP por el objetivo de conservar una mayoría de derechas en la Cámara Alta. «Todo por España», afirmó al explicar un pacto que permite a ambas formaciones concentrar votos en determinadas circunscripciones. El secretario general de Vox, Antonio Garriga, defendió también el entendimiento como una decisión de anteponer, según su valoración, el interés general a las siglas partidistas.
Vox renuncia a concurrir en seis provincias
El acuerdo implica que Vox no presentará candidatura propia al Senado en Cádiz, Valencia, Castellón, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife y Baleares. En esas circunscripciones, el PP incorporará a sus listas a un candidato independiente propuesto por Vox. Los populares, por su parte, renuncian a presentar candidatos en Gipuzkoa, Girona y Tarragona.
En otras catorce provincias, entre ellas Huesca y Zaragoza, Vox concurrirá con un único candidato al Senado. La estrategia busca reducir la dispersión del voto ante los acuerdos alcanzados entre el PSOE y el Frente Amplio. Los partidos implicados aspiran a mantener una mayoría favorable a la derecha en una Cámara que desempeña un papel clave en la tramitación legislativa y en determinados nombramientos institucionales.
Ataques al Gobierno y a la huelga del 11 de noviembre
Durante su intervención, Abascal dirigió duras acusaciones contra Pedro Sánchez y el Ejecutivo, al que calificó de organización criminal. Se trata de afirmaciones políticas del dirigente de Vox, no de conclusiones judiciales. También acusó a la izquierda de recurrir a un discurso «guerracivilista» y criticó la utilización del recuerdo de la Guerra Civil en la confrontación electoral.
El líder de Vox cuestionó asimismo la convocatoria de huelga general prevista para el 11 de noviembre y cargó contra los sindicatos por lo que considera una falta de oposición al Gobierno. También pidió a sus seguidores que no respondan a posibles provocaciones durante la campaña.
Con el 29N en el horizonte, Abascal insistió en que los sondeos no garantizan ningún resultado y situó la participación de sus votantes como condición decisiva para lograr el cambio político que defiende. Su intervención se produjo el mismo día en que se conocieron los detalles del pacto de candidaturas al Senado entre PP y Vox.

