BARCELONA — El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la creación de una red nacional de refugios climáticos inspirada en el modelo desarrollado por Barcelona para reforzar la protección de la población frente al aumento de las temperaturas extremas. El Ejecutivo destinará una inversión inicial de diez millones de euros para extender este sistema por todo el país mientras acelera la adaptación de edificios públicos al cambio climático.
Barcelona, referencia nacional frente al calor extremo
Durante la presentación de la iniciativa, Sánchez aseguró que la emergencia climática «ya no es una excepción, sino la regla» y defendió que España debe adaptar sus ciudades a un escenario marcado por olas de calor más frecuentes, incendios forestales de gran intensidad y fenómenos meteorológicos cada vez más extremos.
El presidente del Gobierno subrayó que Barcelona se ha convertido en un ejemplo de adaptación urbana gracias a su red de refugios climáticos, considerada una de las más avanzadas de Europa. La capital catalana dispone actualmente de cerca de 500 espacios climatizados —entre bibliotecas, centros cívicos, escuelas, museos, mercados y equipamientos municipales— distribuidos por toda la ciudad para ofrecer protección durante los episodios de calor extremo.
El objetivo es que la mayor parte de la población pueda acceder a uno de estos refugios en pocos minutos a pie, especialmente las personas mayores, los menores y quienes presentan una mayor vulnerabilidad frente a las altas temperaturas.
Un verano marcado por los grandes incendios
El anuncio llega en uno de los veranos más complicados que ha vivido España en los últimos años. Según los datos facilitados por el Ejecutivo, más de 150.000 hectáreas han ardido desde comienzos de 2026 y trece personas han fallecido como consecuencia de los incendios forestales.
A esta situación se suma el impacto sanitario de las sucesivas olas de calor. El Gobierno cifra en más de 3.800 las muertes asociadas a las temperaturas extremas registradas durante el año, una tendencia que los expertos vinculan directamente al avance del cambio climático.
Los grandes incendios registrados este verano en comunidades como Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid, Aragón, Cataluña o Andalucía han puesto de manifiesto la necesidad de reforzar tanto los dispositivos de emergencia como las medidas de prevención y adaptación.
Diez millones para ampliar la red de refugios
La nueva estrategia estatal contempla una inversión inicial de diez millones de euros para impulsar la creación de refugios climáticos en todo el territorio nacional.
Los nuevos espacios podrán instalarse en colegios, edificios públicos, bibliotecas, centros culturales y otros equipamientos municipales que dispongan de condiciones adecuadas para ofrecer protección durante los episodios de calor extremo.
El Ejecutivo considera que estos refugios serán una herramienta esencial para reducir los riesgos sanitarios asociados a las altas temperaturas, especialmente en las zonas urbanas donde el efecto de isla de calor incrementa la sensación térmica.
Más de 1.000 millones para adaptar los edificios públicos
El Gobierno mantendrá además el programa de rehabilitación energética financiado con fondos europeos Next Generation EU, que moviliza más de 1.000 millones de euros para mejorar la eficiencia energética y la resiliencia climática de edificios públicos.
Las actuaciones incluyen mejoras en el aislamiento térmico, la climatización eficiente, la reducción del consumo energético y la adaptación de los equipamientos públicos para responder a un contexto climático que, según las previsiones científicas, seguirá intensificándose durante las próximas décadas.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo pretende extender al conjunto de España un modelo de adaptación urbana que Barcelona ha desarrollado durante los últimos años y que hoy se considera una de las principales referencias europeas para hacer frente al aumento de las temperaturas extremas.

