MADRID — Los incendios forestales que afectan a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila han calcinado ya más de 15.000 hectáreas y han obligado a evacuar o confinar a cerca de 63.000 personas, convirtiéndose en uno de los episodios más graves registrados en el centro de España en las últimas décadas.
Ante la rápida propagación de las llamas y la existencia de varios frentes activos, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, declaró la emergencia de interés nacional para la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila. Según el Ministerio del Interior, la decisión responde a la concurrencia de varios incendios simultáneos, unas condiciones meteorológicas especialmente adversas, la necesidad de movilizar un importante volumen de recursos de distintas administraciones y la amenaza directa sobre núcleos de población.
Con la activación del nivel máximo previsto por la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil, el Ministerio del Interior asume la dirección de la emergencia y la coordinación de todos los medios estatales, autonómicos y locales desplegados, mientras que la dirección operativa recae en la Unidad Militar de Emergencias (UME). Miles de efectivos, entre bomberos, brigadas forestales, Guardia Civil, Policía Nacional y militares, trabajan para contener unos incendios favorecidos por el calor extremo, el viento y la sequía acumulada.
Una emergencia que supera la capacidad autonómica
Los incendios afectan especialmente a los municipios madrileños de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, así como a Burgohondo, en Ávila. Las evacuaciones y confinamientos preventivos se han sucedido durante las últimas horas para proteger a la población, mientras continúan los cortes de carreteras y las labores para evitar que las llamas alcancen nuevas zonas habitadas.
Fernando Grande-Marlaska aseguró que el Sistema Nacional de Protección Civil permanece plenamente activado y destacó la coordinación entre todas las administraciones. El ministro señaló además que, si las previsiones meteorológicas se cumplen, con menos viento, temperaturas más bajas y un aumento de la humedad, las condiciones podrían favorecer el trabajo de los equipos de extinción durante las próximas horas.
Riesgo extremo durante el fin de semana
La Agencia Estatal de Meteorología mantiene un riesgo muy alto o extremo de incendios en buena parte del centro y oeste peninsular. El Gobierno insiste en que la prioridad sigue siendo proteger a la población y evitar nuevas víctimas mientras prosiguen las labores para estabilizar unos incendios que ya figuran entre los más importantes registrados este verano en España.

