Bruselas ha confirmado lo que el tejido productivo catalán venía gestando en los últimos meses: Cataluña es el principal polo de atracción de los fondos Next Generation en el sector industrial. Con 636 millones de euros captados, lo que supone el 20 % del total estatal para sostenibilidad y digitalización, la región demuestra una capacidad de ejecución y una madurez de proyectos que la sitúan a la vanguardia de la transición verde europea.
BARCELONÈS Y VALLÈS: LOS MOTORES DE LA TRANSFORMACIÓN
La concentración de estas ayudas en las comarcas del Barcelonès y el Vallès Occidental no es casualidad. Responde a una estrategia de clústeres donde la manufactura avanzada y la integración de la inteligencia artificial ya son realidades operativas. De los 549 proyectos beneficiarios, una gran mayoría se centra en la descarbonización de procesos y la mejora de la eficiencia energética, elementos críticos para mantener la competitividad de las exportaciones catalanas en un mercado europeo cada vez más exigente.
LA SOBERANÍA INDUSTRIAL DE LA EURORREGIÓN
Este liderazgo en la captación de recursos europeos blinda el futuro del corredor industrial Barcelona-Perpignan-Toulouse. La inversión masiva en tecnología permite que sectores tradicionales como el químico y la automoción den el salto cualitativo hacia la nueva economía. Para la Eurorregión, consolidar esta posición dominante en el mapa de los fondos de recuperación es la mejor garantía frente a las incertidumbres comerciales globales y el retorno de las reglas fiscales en la Unión Europea.

