BARCELONA | La batalla logística europea no se juega únicamente en Róterdam o Hamburgo.
Con 338,7 M€ de inversiones previstas hasta 2030, el Port de Barcelona apuesta por el hidrógeno verde, la descarbonización y la economía azul para reforzar su papel en el Mediterráneo.
¿Estamos ante el ascenso de una nueva puerta sur de Europa?

