CEUTA — Felipe VI y la reina Letizia realizan este martes 13 de octubre su primera visita oficial a Ceuta desde el inicio del reinado, dos meses y medio después de la entrada masiva de migrantes desde Marruecos de los días 30 y 31 de julio. El desplazamiento, seguido el miércoles por una visita a Melilla, tiene una dimensión institucional y diplomática en un momento en que la ciudad autónoma todavía afronta las consecuencias de aquella crisis.
El Rey expresó el lunes, durante la recepción de la Fiesta Nacional, que afronta el viaje con «ilusión y ganas». La agenda incluye una recepción en el Ayuntamiento, un encuentro con el Gobierno local, una visita al colegio Vicente Aleixandre, un homenaje en el cementerio musulmán de Sidi Embarek a las personas fallecidas al intentar cruzar a nado y un acto con la sociedad civil. Los Reyes pasarán la noche en Ceuta.
El tiempo transcurrido y la coordinación institucional
La fecha del viaje reabre la cuestión de por qué la presencia de los monarcas no se materializó inmediatamente después de la crisis. El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, ya había transmitido en agosto el interés de Felipe VI por desplazarse a la ciudad. Pedro Sánchez aseguró el 31 de agosto que existían razones suficientes para realizar la visita, sin fijar entonces una fecha.
Sin embargo, no hay pruebas públicas concluyentes de que Sánchez vetara personalmente el viaje. El 24 de agosto, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, afirmó que no le constaban obstáculos del Ejecutivo. El 10 de septiembre, fuentes de Zarzuela explicaron que Casa Real y Moncloa preparaban conjuntamente la visita desde antes de los acontecimientos de julio. La coordinación entre ambas instituciones forma parte de la organización de los viajes oficiales del jefe del Estado.
Un gesto de apoyo y un mensaje exterior
Felipe VI ha seguido la situación de Ceuta desde los primeros días de la crisis y recibió a Vivas en Marivent el 6 de agosto. En sus intervenciones posteriores ha destacado la necesidad de solidaridad europea con las fronteras exteriores de la Unión. La visita se produce además en un contexto de tensiones con Marruecos, que reivindica Ceuta y Melilla, aunque Rabat no había formulado una reacción oficial al viaje en las informaciones disponibles la víspera.
La última visita de unos reyes de España a ambas ciudades tuvo lugar en 2007, con Juan Carlos I y Sofía, y desencadenó entonces una protesta diplomática marroquí. La estancia de Felipe VI y Letizia pretende ahora dar continuidad institucional a una presencia real hasta ahora ausente de su agenda oficial en Ceuta y Melilla.

