BARCELONA — El G7 ha anunciado la liberación de hasta 100 millones de barriles de petróleo y productos refinados para aliviar la presión energética, pero el efecto todavía apenas se percibe en muchas gasolineras. La explicación empieza por el calendario: esos barriles no llegan al mercado de una sola vez. El acuerdo prevé desplegarlos durante los próximos cuatro meses y adelantar una parte importante de las reservas de diésel en los primeros veinte días.
El mercado mayorista sí ha empezado a reaccionar. El Brent retrocedía este lunes hacia los 101 dólares por barril y los futuros europeos del gasóleo registraron una caída más pronunciada después del anuncio del G7 y de la recuperación parcial de los flujos de crudo de Oriente Próximo. Pero una bajada de la cotización internacional no se traslada automáticamente al surtidor.
Del barril a la gasolinera hay varias etapas
El combustible que se vende hoy fue comprado, refinado, transportado y almacenado anteriormente. Las estaciones y distribuidores trabajan con existencias adquiridas a precios distintos, por lo que necesitan renovar esos stocks antes de trasladar plenamente una caída del mercado mayorista. A ello se suman los costes de refinado, transporte, seguros, almacenamiento, distribución e impuestos.
La crisis actual complica todavía más esa transmisión. Reuters señala que el problema energético ya no depende únicamente de la cantidad de petróleo disponible. Las restricciones de capacidad de refinado, especialmente para producir diésel, y el encarecimiento del transporte marítimo y de los seguros mantienen elevados los costes incluso mientras se recuperan los flujos procedentes de Oriente Próximo.
Además, los 100 millones de barriles anunciados no equivalen necesariamente a una nueva inyección completa. El G7 ha pedido acelerar compromisos de liberación de reservas adoptados en marzo y completar el despliegue durante los próximos cuatro meses. El objetivo inmediato es aumentar la disponibilidad de productos refinados y reducir la tensión sobre el mercado.
España ya registra una bajada desigual
En España, la gasolina 95 se situaba este lunes alrededor de 1,80 euros por litro de media y el diésel en torno a 1,91 euros, según datos procedentes del registro oficial de estaciones de servicio. La gasolina ha retrocedido con más claridad durante la última semana, mientras el descenso del gasóleo sigue siendo mucho más limitado.
La diferencia refleja precisamente el principal cuello de botella internacional: el diésel continúa más tensionado que el crudo. La liberación de reservas puede acelerar la relajación durante las próximas semanas si aumenta realmente la oferta de producto refinado, se mantienen abiertos los flujos energéticos y el Brent continúa bajando. Pero el anuncio del G7 actúa primero sobre el mercado mayorista; la estación de servicio es el último eslabón de la cadena.

