BARCELONA — Los autobuses de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) recuperan este miércoles su funcionamiento habitual después de la huelga de siete horas que redujo el servicio durante el martes. El paro terminó a las 17.00 horas, pero el conflicto laboral continúa abierto: empresa y sindicatos siguen sin cerrar el nuevo convenio después de 23 reuniones de negociación.
La huelga afectó al conjunto de la red de autobuses de TMB entre las 10.00 y las 17.00 horas. La Generalitat había decretado unos servicios mínimos del 20% del servicio habitual entre las 10.00 y las 16.00 y del 40% durante la última hora, coincidiendo con el aumento de desplazamientos por la salida de los centros escolares. También se garantizó un Bus de Barri por línea.
Siete horas con frecuencias muy reducidas
La principal consecuencia para los viajeros fue la reducción de frecuencias en las más de cien líneas que forman la red de TMB, con tiempos de espera potencialmente superiores a los habituales. Fuera de la franja de huelga, el servicio debía funcionar con normalidad.
El metro se mantuvo como principal alternativa para los desplazamientos durante el paro. La recuperación de la red de autobuses coincide ahora con el inicio de las fiestas de la Mercè, para las que TMB ha preparado un dispositivo especial. El metro funcionará de manera ininterrumpida durante la noche del miércoles 23 al jueves 24 y reforzará especialmente las líneas L1, L3 y L4 por los conciertos y actividades previstos en la ciudad.
35 horas y descansos en el centro del conflicto
La movilización responde al bloqueo de la negociación del nuevo convenio colectivo. El comité de empresa sostiene que las conversaciones acumulan 23 reuniones sin un acuerdo y reclama, entre otras cuestiones, la implantación de la jornada de 35 horas semanales, mejoras en los descansos y calendarios laborales y cambios en las condiciones de la plantilla.
Los sindicatos convocantes —ACAT, ACTUB, CCOO, CGT, SIT y UGT— consideran insuficientes los avances registrados hasta ahora. En los últimos días, empresa y trabajadores participaron además en varias reuniones de mediación en el Departament de Treball, con propuestas para acercar posiciones pero sin cerrar un pacto antes de la huelga.
TMB asegura que mantiene abierta la negociación y que su objetivo es alcanzar un acuerdo que permita adaptar las condiciones de los trabajadores de autobús al nuevo marco municipal. La empresa expresó también su respeto al derecho de huelga.
La negociación continúa después del paro
La cuestión pasa ahora de la movilidad a la mesa de negociación. El paro del martes permitió a la plantilla celebrar una asamblea extraordinaria en las Cotxeres de Sants y debatir la continuidad de las movilizaciones. Cualquier nueva convocatoria tendría especial impacto en Barcelona si coincide con los días centrales de la Mercè, cuando la red de transporte público soporta un aumento de desplazamientos y numerosas actividades afectan al tráfico de superficie.

