BRUSELAS — El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este viernes la política migratoria española al término del Consejo Europeo, después de las críticas expresadas por varios dirigentes comunitarios a la regularización extraordinaria de inmigrantes. Sánchez ha reivindicado los resultados de España en el control de la inmigración irregular y ha subrayado el respaldo europeo a Ceuta y Melilla tras la crisis fronteriza del verano.
España defiende su política migratoria
Durante su comparecencia ante los medios, Sánchez ha presentado a España como un «alumno aventajado» en la lucha contra la inmigración irregular. El presidente ha destacado la reducción de las llegadas por la ruta atlántica y las medidas adoptadas en materia de retornos y control fronterizo.
El debate migratorio ha evidenciado diferencias entre los socios europeos. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y la italiana, Giorgia Meloni, han planteado objeciones a la regularización española por sus posibles repercusiones sobre otros países del espacio Schengen. Sánchez ha reconocido discrepancias con Frederiksen, pero ha defendido que la gestión de los flujos migratorios debe combinar el control de las fronteras con el reconocimiento de derechos.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha reclamado coordinación entre los Estados cuando las decisiones nacionales sobre inmigración puedan tener efectos en el conjunto del espacio sin fronteras interiores. La regularización es una competencia nacional, aunque sus consecuencias pueden formar parte del debate europeo.
Ceuta y Melilla, en el centro de la respuesta europea
Sánchez ha puesto el acento en el respaldo de las instituciones comunitarias a Ceuta y Melilla tras la crisis migratoria iniciada a finales de julio. El presidente ha destacado que ambas ciudades forman parte de la frontera exterior de la Unión Europea y ha presentado el apoyo político de sus socios como un avance en la respuesta común.
La cuestión sigue teniendo consecuencias sobre la libre circulación. España e Italia mantienen controles temporales vinculados a la crisis de Ceuta, mientras sus gobiernos trabajan para coordinar una posible retirada. Tras reunirse en Bruselas, Sánchez y Meloni han acordado impulsar contactos entre sus respectivos ministerios del Interior. La eliminación definitiva de los controles todavía no se ha materializado.
Rechazo a un presupuesto europeo insuficiente
El presidente español también ha reiterado sus reservas ante la propuesta de marco financiero plurianual de la UE para 2028-2034. Considera que los recursos planteados son insuficientes para afrontar simultáneamente los retos de competitividad, seguridad y autonomía europea sin debilitar las políticas agrícola y de cohesión.
Las negociaciones presupuestarias deberán conciliar las nuevas prioridades estratégicas de la Unión con los intereses de los Estados miembros y la financiación de los territorios. Para España, el reparto de fondos agrícolas y regionales constituye uno de los elementos centrales del debate.
Mensaje electoral desde Bruselas
La comparecencia ha incluido preguntas sobre las elecciones generales españolas del 29 de noviembre, cuando faltan pocas horas para que finalice el plazo de registro de coaliciones. Sánchez ha afirmado sentirse «optimista» ante la cita electoral y ha evitado intervenir en las negociaciones entre las formaciones situadas a la izquierda del PSOE.
El presidente ha expresado respeto por las decisiones que adopten esos partidos y ha manifestado su confianza en poder continuar al frente del Gobierno después de los comicios. Se trata de una valoración política del propio Sánchez, no de un resultado electoral.
La rueda de prensa ha reflejado así la doble agenda del jefe del Ejecutivo en Bruselas: defender la posición española en las negociaciones europeas sobre migración y presupuesto, mientras se acerca el inicio de la campaña para las elecciones generales.

