BARCELONA — La consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, ha defendido este jueves la gestión de los avisos ES-Alert enviados durante las tormentas que golpearon Catalunya el miércoles por la noche. Frente a las críticas por la hora de los mensajes, cuando ya llovía con intensidad en parte del área metropolitana, Parlon sostiene que el sistema se activó cuando la evolución meteorológica elevó el riesgo concreto para la población.
«No llegó tarde, llegó cuando la gente se tenía que proteger», afirmó la consellera durante el balance del episodio junto a responsables de Protecció Civil. Interior insiste en que el ES-Alert no está concebido para advertir simplemente de lluvias fuertes, sino para transmitir instrucciones cuando existe peligro de inundaciones repentinas u otras situaciones graves.
Del nivel 4 al máximo peligro
Durante buena parte del miércoles, la previsión se mantenía en un nivel de peligro inferior al del episodio de la semana anterior. La situación cambió por la noche: Meteocat elevó el aviso por tiempo violento hasta el máximo, 6 sobre 6, mientras aumentaban la intensidad de las precipitaciones y las incidencias.
El primer mensaje se envió hacia las 21.30 horas al Barcelonès y el Maresme. Posteriormente, alrededor de las 23.00, la alerta se amplió a otras comarcas del entorno metropolitano y del litoral ante el desplazamiento de las tormentas. En Sant Pere de Ribes se registraron alrededor de 57-58 litros por metro cuadrado en apenas media hora.
Un muerto y fuertes problemas de movilidad
El episodio dejó una víctima mortal en Olivella, en el Garraf. El conductor de un vehículo fue arrastrado por una riera y su cuerpo fue localizado durante la madrugada a unos 500 metros del coche. Las lluvias provocaron además inundaciones, cortes viarios y ferroviarios y problemas en la red de transporte del área de Barcelona.
Parlon rechazó que hubiera sido necesario paralizar preventivamente la actividad horas antes. Puso como ejemplo el partido disputado en Barcelona y defendió que un aviso general a las 19.00 horas no habría correspondido al nivel de riesgo conocido en ese momento. Protecció Civil asegura que mantuvo coordinación con los responsables de seguridad y que el dispositivo se adaptó a medida que cambiaban las condiciones.
El debate sobre cuándo alertar
Interior argumenta que utilizar indiscriminadamente el ES-Alert podría reducir su eficacia si la población deja de asociarlo a situaciones de peligro inmediato. La controversia deja, sin embargo, una cuestión operativa: cuánto margen debe existir entre una previsión meteorológica severa y una alerta masiva cuando las tormentas evolucionan rápidamente. El Govern defiende que el miércoles ese umbral se alcanzó durante la noche y no antes.

