BRUSELAS — La Comisión Europea da este jueves un nuevo paso para endurecer la protección de los menores en internet. El EU Kids Act plantea impedir el acceso a las redes sociales antes de los 13 años, limitar las cuentas entre los 13 y los 15 y obligar a las plataformas a ofrecer un diseño seguro para todos los usuarios menores de 18 años.
La iniciativa, anunciada por Ursula von der Leyen durante el discurso sobre el Estado de la Unión y presentada junto a la vicepresidenta Henna Virkkunen, parte de un principio central: adaptar la protección a cada edad y trasladar más responsabilidad a las empresas tecnológicas.
De la prohibición a las cuentas supervisadas
El esquema prevé que los menores de 13 años no puedan disponer de acceso a redes sociales. Entre los 13 y los 15 años solo se permitirían «mini cuentas» configuradas y supervisadas por los padres, con funciones y ajustes limitados. A partir de los 15 años sería posible disponer de una cuenta personal, aunque las plataformas deberán mantener un diseño reforzado de seguridad hasta los 18.
La Comisión quiere además invertir la carga de la prueba: serán las plataformas las que deberán demostrar que sus servicios son seguros para los menores. El objetivo es actuar no solo sobre la edad de acceso, sino también sobre mecanismos de recomendación, exposición a contenidos perjudiciales y funcionalidades capaces de fomentar un uso compulsivo.
Verificación de edad y presión sobre las plataformas
La aplicación efectiva dependerá especialmente de los sistemas de verificación de edad y de los controles parentales. El proyecto se inserta en una estrategia europea más amplia frente a los riesgos digitales para los menores y complementará las obligaciones ya existentes para las grandes plataformas.
Reuters había adelantado que el marco preparado por Bruselas alcanza también otros servicios digitales utilizados por menores, incluidos determinados chatbots de inteligencia artificial, plataformas de vídeo y juegos en línea. Los detalles definitivos del perímetro y de las obligaciones deberán quedar fijados durante el proceso legislativo.
La propuesta llega además mientras Francia y España reclaman desde hace meses reglas europeas más estrictas. En España, el proyecto nacional actualmente en tramitación plantea un umbral más restrictivo para determinadas redes sociales, con los 16 años como referencia.
El siguiente frente: el diseño adictivo
Bruselas prepara en paralelo una Ley de Equidad Digital para este otoño destinada a combatir los diseños considerados adictivos. Von der Leyen ha situado precisamente la captación de la atención de los menores entre los problemas que justifican la intervención europea.
El EU Kids Act abre ahora un proceso legislativo que deberá pasar por los Estados miembros y el Parlamento Europeo. La prohibición, por tanto, no entra automáticamente en vigor este jueves: la Comisión fija la arquitectura política y regulatoria de una negociación que determinará las obligaciones finales de las plataformas.

