BARCELONA — Francia ha vivido este sábado 17 de octubre una jornada de movilización nacional marcada por escenas de caos, incendios, saqueos y ataques contra edificios institucionales. La multiplicación de focos de violencia en diferentes ciudades ha sometido a una fuerte presión a los dispositivos policiales, obligados a intervenir simultáneamente ante grupos móviles de alborotadores. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha comunicado alrededor de 400 detenciones y 60 agentes de las fuerzas de seguridad heridos, dos de ellos trasladados inconscientes al hospital, en un balance provisional de la tarde-noche.
El Ministerio del Interior cifra la participación en unas 550.000 personas, frente a las 800.000 estimadas por los organizadores. La mayoría de las manifestaciones han transcurrido pacíficamente, pero los incidentes han afectado a ayuntamientos, instalaciones policiales, prefecturas y comercios en distintos puntos del país.

El Ayuntamiento de Limoges, incendiado
En Limoges, individuos encapuchados han roto cristales y penetrado en el Ayuntamiento tras una manifestación. El incendio se ha propagado por un ala del edificio histórico, inaugurado en 1883, y ha alcanzado la cubierta, mientras los bomberos trataban de contener las llamas. También se han registrado vehículos policiales incendiados, saqueos y enfrentamientos en las inmediaciones de la prefectura.
Instituciones atacadas en Marsella y Lille
En Marsella, grupos de manifestantes han forzado el acceso al Ayuntamiento y provocado destrozos. También se han denunciado ataques contra instalaciones policiales. El alcalde, Benoît Payan, ha exigido explicaciones sobre la organización del mantenimiento del orden tras la irrupción en la sede municipal.
El ministro del Interior ha citado asimismo intrusiones o intentos de intrusión en ayuntamientos de Lille, Calais y Angers, ataques a comisarías en Marsella y Brest y acciones contra prefecturas, entre ellas la de Burdeos. Los edificios institucionales se han convertido así en uno de los objetivos de grupos violentos durante la jornada.
Disturbios en París, Lyon y otras ciudades
En París, se han producido enfrentamientos en torno a la plaza de la República, incendios de mobiliario urbano y saqueos, con intervención de unidades antidisturbios. En Lyon, una dependencia de la oficina de turismo en la plaza Bellecour ha sido incendiada. También se han registrado tensiones y choques con las fuerzas del orden en Perpiñán, en los Pirineos Orientales.

El ministro ha señalado episodios de saqueo en ciudades como Estrasburgo, Ruan, Nantes, Rennes, Toulouse, Pau y Valence. El balance de daños continúa abierto.
La dispersión de los ataques desborda el despliegue en varios puntos
Los ataques contra distintos objetivos a la vez han complicado la intervención policial. Nuñez ha descrito grupos muy móviles que se repartían para actuar simultáneamente y dispersar a los efectivos, aunque ha defendido la capacidad de reacción de las fuerzas de seguridad. La imagen de una policía desbordada en varios puntos contrasta así con la valoración oficial del ministro.
El presidente Emmanuel Macron ha condenado los ataques a instituciones y comercios y ha prometido que sus autores serán perseguidos. El Gobierno ha descartado por el momento declarar el estado de emergencia. Las autoridades distinguen los actos de grupos violentos de las reivindicaciones expresadas pacíficamente por cientos de miles de manifestantes contra el encarecimiento de la vida y el deterioro de los servicios públicos.

