BARCELONA — La estabilidad atmosférica volverá a empujar las temperaturas al alza desde este miércoles en el sur de Francia y el noreste de la península. El episodio será más marcado entre el jueves y el sábado y tendrá una incidencia directa en los Pirineos Orientales, Cataluña y algunos sectores de Aragón. Los servicios meteorológicos hablan de un repunte notable de calor, aunque la evolución final dependerá de la persistencia de la masa cálida y de la posible entrada de tormentas.
Los Pirineos Orientales, entre las zonas más expuestas
En el departamento francés de los Pirineos Orientales, el ascenso se notará especialmente en la llanura del Rosellón y el litoral. Perpiñán y las localidades cercanas podrían recuperar valores propios del verano, con máximas que se acercarían o superarían los 35 grados durante el tramo central del episodio.
El calor llegará después de un verano marcado por varios episodios extremos, por lo que el impacto no se mide únicamente en la temperatura máxima. Las noches cálidas, la falta de recuperación térmica y la sequedad acumulada mantienen la atención sobre las personas mayores, los niños, los trabajadores al aire libre y quienes padecen enfermedades crónicas. También aumenta la vigilancia sobre el riesgo de incendios, especialmente en las zonas forestales y de matorral.
La previsión francesa apunta a un episodio destacable, pero todavía no permite hablar de una nueva canícula generalizada. La clasificación dependerá de los umbrales locales y de la duración de las temperaturas elevadas. En el sur, el calor podría mantenerse hasta el sábado antes de una evolución más inestable.
Barcelona, Girona y Figueres afrontan una nueva subida
En Cataluña, el Servei Meteorològic de Catalunya prevé una intensificación progresiva del calor a partir del jueves. Barcelona vivirá un ambiente plenamente veraniego, con temperaturas elevadas y noches más suaves, mientras que el interior de Girona y el Empordà podrían registrar valores más altos.
Girona y Figueres estarán entre los puntos a seguir por la combinación de calor, baja humedad y posibles vientos locales. La proximidad del Mediterráneo limitará en algunos momentos las máximas del litoral, pero también puede dificultar el descanso nocturno. Las autoridades recomiendan hidratarse, evitar la exposición durante las horas centrales y extremar la precaución ante cualquier fuego.
Aragón también notará el episodio
El repunte no quedará limitado a la fachada mediterránea. Aragón, especialmente el valle del Ebro y las zonas bajas de Huesca y Zaragoza, también quedará expuesto a temperaturas superiores a las habituales para comienzos de septiembre. En las áreas pirenaicas el calor será más moderado, aunque la combinación de ambiente seco y tormentas aisladas puede generar contrastes bruscos.
Los modelos apuntan a un descenso progresivo a partir del fin de semana, pero la previsión deberá actualizarse durante las próximas jornadas. La prioridad será comprobar si el episodio queda en una breve subida térmica o si alcanza la intensidad y duración necesarias para activar avisos específicos en ambos lados de la frontera.

