BARCELONA — Catalunya mantendrá este domingo un escenario de inestabilidad después de las lluvias torrenciales que han afectado durante la madrugada al litoral de Tarragona. La previsión de Meteocat apunta a un cielo muy nuboso y a nuevos chubascos en el Pirineo y el Pirineo oriental, además de precipitaciones en el sur del país.
El cambio de escenario no significa el final inmediato del episodio. Tras los acumulados excepcionales registrados en el Baix Penedès y el Tarragonès, los servicios de emergencia mantienen la vigilancia sobre rieras, torrentes y zonas bajas. La prioridad será detectar posibles crecidas repentinas allí donde el terreno permanece saturado y cualquier nueva tormenta puede generar problemas en pocos minutos.
Domingo con lluvias irregulares
Según la previsión difundida por el Servei Meteorològic de Catalunya, las nubes dominarán buena parte del territorio. Los chubascos tendrán especial presencia en el Pirineo y el Pirineo oriental, donde podrán aparecer de forma local y desigual. También se esperan precipitaciones en el sur de Catalunya, después de una noche marcada por lluvias muy intensas en la franja litoral de Tarragona.
La distribución será irregular. No todos los municipios recibirán la misma cantidad de agua ni las lluvias tendrán continuidad durante toda la jornada. La posibilidad de tormentas aisladas obliga, sin embargo, a mantener la atención en los puntos que ya han sufrido inundaciones, especialmente en el Baix Penedès, el Tarragonès y las zonas próximas a cauces y barrancos.
La previsión meteorológica llega después de un episodio que dejó registros de 145,5 milímetros en El Vendrell y 136,8 en Torredembarra. La intensidad de la precipitación obligó a evacuar un camping en Roda de Berà y una discoteca en El Vendrell, mientras los equipos de emergencia atendían centenares de avisos y trasladaban a personas heridas.

Vigilancia sobre el territorio
Protecció Civil mantiene activo el plan Inuncat y recomienda extremar la prudencia en los desplazamientos. La indicación afecta tanto a los conductores como a los vecinos y visitantes que puedan acercarse a zonas de costa, rieras o instalaciones afectadas por el agua. La recomendación es no atravesar pasos inundados y respetar cualquier corte o restricción establecida por los equipos de emergencia.
El seguimiento se centrará en la evolución de las tormentas y en la respuesta de los cauces tras las lluvias acumuladas. Las autoridades deberán decidir si mantienen o modifican las medidas preventivas en función de los avisos meteorológicos y de la situación de las carreteras, el ferrocarril y los municipios más afectados.

