BARCELONA — El Ayuntamiento de Barcelona quiere abrir una nueva vía de intervención sobre el mercado inmobiliario: regular el precio de los alquileres de locales comerciales en las zonas donde las rentas hayan aumentado de forma sostenida y amenacen la continuidad del comercio de proximidad.
El pleno municipal aprobó la propuesta impulsada por el PSC con los votos de ERC y Barcelona en Comú. Junts, PP y Vox se opusieron. El acuerdo insta al Gobierno central a modificar el marco legal para que las administraciones puedan actuar en áreas sometidas a una fuerte presión comercial.
La iniciativa parte de un diagnóstico compartido por buena parte de la izquierda municipal: el aumento de los alquileres acelera el cierre de negocios tradicionales y favorece su sustitución por franquicias, actividades turísticas o establecimientos con mayor capacidad financiera. El alcalde Jaume Collboni ya había defendido la necesidad de proteger los comercios emblemáticos y de barrio.
Una propuesta política que todavía no limita los precios
La votación no establece de manera inmediata un tope a los alquileres. Barcelona carece actualmente de competencia suficiente para imponerlo por sí sola y la medida dependería de una reforma aprobada por el Congreso de los Diputados. También será necesario definir qué zonas podrían considerarse tensionadas, cómo se calcularían los precios de referencia y qué locales quedarían incluidos.
ERC y los Comuns apoyaron el texto, aunque criticaron al gobierno municipal por no haber actuado antes y reclamaron medidas complementarias. Entre ellas figuran el derecho de tanteo y retracto para adquirir locales emblemáticos en riesgo y una mayor presencia pública en los ejes comerciales.
El pleno aprobó además por unanimidad una propuesta de Junts para crear un Fondo Municipal de Contingencia destinado a ayudar con rapidez a los negocios afectados por obras públicas de larga duración. El debate sitúa al comercio de proximidad como una cuestión de política económica urbana: no solo afecta a los comerciantes, sino también al empleo, la vida de los barrios y la diversidad de la oferta comercial.

