En menos de 24 horas, Donald Trump pasó de catalogar a España como «una causa perdida» a elogiarla como «un país generoso». El giro, producido a bordo del Air Force One el miércoles, abre interrogantes sobre el precio que Madrid ha pagado para salir del foco de las amenazas arancelarias de Washington.
La crisis de Ankara
En la cumbre de la OTAN del 8 de julio en Ankara, Trump presionó a los aliados para alcanzar el 5% del PIB en defensa. España, que ronda el 2%, quedó en el punto de mira. El presidente reprochó al Gobierno de Sánchez la negativa a autorizar las bases de Rota y Morón y el espacio aéreo español durante la crisis con Irán, amenazó con un embargo comercial y tachó a España de «aliado desperdiciado».
El giro en el Air Force One
Pocas horas después, Trump anunció que España había accedido a «grandes pagos» en defensa y energía. Sin cifras concretas ni comunicado de La Moncloa, el viraje semántico fue llamativo. Según fuentes del pool de la Casa Blanca recogidas por Bloomberg, Madrid habría aceptado compromisos de incremento acelerado del gasto defensivo, sin confirmación oficial.
La mediación europea
Mark Rutte (OTAN) y Friedrich Merz (Alemania) actuaron como intermediarios para evitar una fractura del flanco sur europeo. Una ruptura entre Washington y Madrid habría abierto una brecha estratégica en el Mediterráneo occidental con consecuencias para la arquitectura de seguridad del continente.
Las apuestas económicas
La amenaza arancelaria proyectó sombras sobre el IBEX 35, el sector agrícola y la tecnología española. El acuerdo disipa ese riesgo inmediato, pero la alineación con la agenda «Trump 47» supone un giro que choca con la tradición multilateralista del Ejecutivo y los compromisos de soberanía estratégica europea.
El doble frente de Sánchez
La capitulación de Ankara contrasta con el bloqueo doméstico. En Madrid, Junts veta los techos de gasto para 2027. Sánchez gestiona así una pinza de geometría variable: presión exterior de un aliado impredecible y resistencia interior de un socio parlamentario indispensable.

