El hotel W Barcelona, símbolo del frente marítimo, representa mucho más que turismo de lujo: es el faro arquitectónico de una economía azul que ya genera 15.000 millones de euros anuales en Cataluña.
Más allá del impacto visual, infraestructuras como esta catalizan inversiones en tecnología, sostenibilidad marina y eventos de alcance global (como el próximo https://t.co/TVPNorpUlv Economy World Congress en noviembre de 2026).
El desafío de la Eurorregión es equilibrar este desarrollo urbano y turístico con la protección del capital natural del Mediterráneo.

