BARCELONA — El precio del diésel podría mantenerse bajo presión durante buena parte de 2027, aunque aumente la producción de las refinerías y se recupere parcialmente el suministro de petróleo. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advierte en su informe mensual publicado este miércoles de que la escasez acumulada de gasóleo no se resolverá con rapidez y seguirá repercutiendo en el transporte, los costes de las empresas y la inflación.
El déficit de gasóleo se prolongará hasta 2027
Según la AIE, las exportaciones mundiales de diésel en septiembre fueron unos 700.000 barriles diarios inferiores a las de un año antes. Oriente Próximo y Rusia redujeron conjuntamente sus exportaciones netas en 1,3 millones de barriles diarios, una caída superior al 60% interanual. El aumento de los envíos de otros productores no ha compensado esas pérdidas.
La guerra en Oriente Próximo ha limitado la actividad de las refinerías y los flujos de productos refinados, mientras los ataques ucranianos a instalaciones rusas han reducido su capacidad operativa. A ello se suman los elevados costes del transporte marítimo y las paradas de mantenimiento programadas antes del invierno.
Precios récord y reservas debilitadas
El diésel al por mayor llegó a superar los 200 dólares por barril en Singapur y alcanzó alrededor de 220 dólares en Europa y Estados Unidos durante septiembre. Se trata de cotizaciones del producto refinado, distintas de las del petróleo crudo y de los precios de venta en las gasolineras. Aunque los máximos se han moderado, la AIE señala que las referencias del diésel siguen cerca del doble de los niveles previos a la crisis.
La agencia prevé que el procesamiento mundial de crudo en las refinerías descienda a 81,3 millones de barriles diarios en octubre y se recupere hasta 84,6 millones a finales de año. Sin embargo, esa mejora apenas cubriría el consumo del cuarto trimestre y no permitiría reponer las existencias perdidas antes del segundo semestre de 2027.
Impacto en España, Francia y el corredor mediterráneo
El encarecimiento del gasóleo afecta especialmente al transporte de mercancías, la distribución, la agricultura y las empresas con flotas diésel. En el corredor entre Catalunya y Occitania, donde el tráfico de camiones sostiene una parte importante del intercambio comercial, unos costes elevados durante más tiempo pueden trasladarse a los precios logísticos y a los bienes de consumo.
La AIE señala que una recuperación de las exportaciones de productos refinados de Oriente Próximo será decisiva para aliviar el mercado. El G7 ha anunciado que acelerará la liberación de reservas de emergencia de diésel, aunque la rapidez de esa operación y la evolución de los conflictos condicionarán su efecto sobre los precios.
