BARCELONA — El temporal que azotó Cataluña a comienzos de octubre ha reabierto una pregunta: ¿fue un huracán, un medicán o un sistema de tormentas extraordinariamente organizado? Desde las 20.00 horas del 3 de octubre, los Bombers de la Generalitat recibieron 3.996 avisos relacionados con las lluvias, según el balance publicado por El Mundo. La cifra refleja la magnitud de la emergencia, pero no determina por sí sola la naturaleza del fenómeno.
Durante el episodio, las autoridades alertaron de la posible formación de un sistema convectivo de mesoescala, capaz de agrupar tormentas muy intensas y mantener precipitaciones torrenciales sobre una extensa área. Salvador Illa utilizó la expresión «minihuracán mediterráneo» para advertir del peligro. Esa denominación divulgativa no equivale, sin embargo, a una clasificación científica.
Un sistema convectivo no es necesariamente un medicán
Un sistema convectivo de mesoescala reúne varias células tormentosas que interactúan y pueden desarrollar una circulación organizada. En determinadas condiciones aparece un vórtice convectivo de mesoescala, es decir, un núcleo de rotación. Meteorólogos como Samuel Biener y el investigador de la AEMET Juan Jesús González Alemán han señalado la necesidad de examinar las observaciones antes de atribuir características tropicales al episodio.
Después de más de 15 años estudiando la meteorología tropical y los ciclones con características tropicales, nunca pensé que fuese a decir esto: Hará falta un estudio en mayor profundidad, pero cada vez me ronda más en la cabeza, viendo las animaciones de radar y satélite y por lo que planteaban los modelos, que el episodio extremo que ha afectado a Cataluña en las últimas horas es más consistente con un proceso de ciclogénesis tropical (que no ha llegado a su fin, aunque estaría por ver), es decir, con el verdadedo intento formación de un ciclón tropical a partir de un grupo de tormentas muy fuertes. Y esto no tiene precedentes conocidos en el Mediterráneo. No ha sido ni es un medicane o “mini huracán” (algo que, por cierto, no existe físicamente), ni tampoco lo era lo que aparecía en los modelos. No forma parte del modelo conceptual típico de medicane del Mediterráneo: esto es algo diferente, un proceso de formación de ciclón tropical como los que ocurren en el trópico. Dejo esta imagen de satélite de ayer, antes de entrar: si le quito las líneas de costa, cualquier experto en meteorología tropical diría que pertenece al trópico. Y esto abriría un debate nuevo en la comunidad científica.
— Dr JJ González Alemán (@glezjuanje) October 4, 2026Un medicán es una depresión mediterránea con propiedades semejantes a las de algunos ciclones tropicales. Para identificarlo no basta con observar nubes en espiral, abundantes rayos o lluvias excepcionales: hay que analizar la estructura térmica, el centro de bajas presiones y la circulación. No está confirmado que el temporal catalán haya sido un medicán.
2018: Leslie afectó al Rosellón, Zorbas fue un medicán en Grecia
El precedente más pertinente para los Pirineos Orientales se produjo los días 14 y 15 de octubre de 2018. Los restos del huracán Leslie, convertido ya en una perturbación postropical, contribuyeron a impulsar aire cálido y húmedo hacia el sur de Francia. Su interacción con aire más frío favoreció un episodio mediterráneo de lluvias torrenciales. Météo-France registró 91 milímetros en doce horas en Perpiñán; los daños más graves se concentraron en el departamento vecino del Aude.
Ese episodio no debe confundirse con Zorbas, un auténtico medicán que afectó principalmente a Grecia los días 28 y 29 de septiembre de 2018. Ambos acontecimientos ocurrieron el mismo otoño, pero respondieron a trayectorias y mecanismos diferentes. Leslie tampoco llegó al Rosellón como un huracán tropical intacto.
La comparación con Cataluña en octubre de 2026 resulta útil por las precipitaciones intensas, la actividad eléctrica y la exposición de las cuencas mediterráneas a crecidas rápidas. No demuestra, en cambio, que los tres fenómenos compartan una misma clasificación meteorológica.
¿Se multiplicarán estos temporales?
El Mediterráneo se está calentando y una atmósfera más cálida puede contener más vapor de agua. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) prevé una intensificación de las precipitaciones extremas en el norte de la región mediterránea. Por ello, científicos y servicios de prevención estudian cómo se organizan las tormentas, dónde descargan y durante cuánto tiempo afectan a una misma cuenca.
Los medicanes presentan un matiz distinto: las proyecciones científicas apuntan a que podrían ser menos frecuentes, aunque los más intensos tenderían a reforzarse. No existe base suficiente para afirmar que estos ciclones se multiplicarán. Tampoco puede atribuirse un temporal concreto al cambio climático sin un estudio específico.
Para Cataluña y los Pirineos Orientales, la prioridad es mejorar la anticipación de lluvias torrenciales e inundaciones a ambos lados de la frontera. Los datos de radar, satélite y modelos permitirán aclarar la naturaleza del episodio de octubre y compararlo con precedentes como Leslie sin confundir fenómenos distintos.

