MADRID — La jueza Beatriz Biedma, que instruyó la causa contra David Sánchez en Badajoz, ha comparecido este jueves 8 de octubre ante la Audiencia Nacional en el procedimiento sobre las presuntas maniobras atribuidas al entorno de Leire Díez para obstaculizar investigaciones judiciales. La magistrada interviene como perjudicada y ha denunciado actuaciones que, según sostiene, pretendían desacreditarla o intimidarla.
El juez Santiago Pedraz investiga si personas relacionadas con la presunta trama buscaron información sobre la magistrada, promovieron ataques a su reputación o intentaron influir en su actividad judicial. Parte de las sospechas se apoya en diligencias de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil y en testimonios sobre contactos con personas vinculadas a un clan de narcotráfico de Badajoz.
Según la información difundida por RTVE y Antena 3, los investigadores han examinado una anotación hallada en una agenda de Leire Díez que aludía a la «jueza de Badajoz» y a «La Celsa». Los testimonios recogidos apuntan a posibles intentos de intimidación. Esos extremos siguen bajo investigación y no permiten atribuir automáticamente una orden criminal a todas las personas citadas en la causa.
Advertencias y supuestos seguimientos
La magistrada ha explicado que recibió avisos de abogados sobre posibles maniobras en su contra. Según la información publicada tras su comparecencia, relató que llegó a sentirse vigilada junto a sus hijas y aportó referencias a vídeos difundidos contra ella. También precisó que no conoce personalmente a Leire Díez y que parte de lo que sabe procede de los informes de la UCO y de informaciones periodísticas.
La distinción resulta esencial para valorar su testimonio: una cosa son los hechos que la jueza dice haber vivido directamente y otra las amenazas o los encargos que terceros aseguran haber conocido. La instrucción debe determinar si existieron actos delictivos, quién los impulsó y qué relación guardan con los investigados.
Una causa conectada con otras investigaciones
Biedma instruyó el procedimiento que desembocó en la condena de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, por prevaricación administrativa. Esa resolución ha sido recurrida por su defensa. La investigación que ahora lleva Pedraz es distinta: examina posibles actuaciones para perturbar procedimientos judiciales, no vuelve a juzgar el fondo del caso de Badajoz.
La comparecencia coincide con el informe de la Fiscalía Anticorrupción que aprecia indicios relativos al PSOE en el caso Leire Díez, aunque considera prematura la imputación del partido antes de completar diligencias pendientes. Las responsabilidades individuales y las posibles responsabilidades de la organización deberán determinarse por separado.

