MADRID — El PSOE descarta que un eventual rechazo de los dos decretos de vivienda que el Congreso debate y vota este viernes conduzca a un adelanto electoral y asegura que seguirá negociando hasta el último minuto para intentar salvar las medidas. La votación llega con el rechazo anunciado de PP, Vox, UPN y Junts, mientras el Gobierno mantiene los textos y se niega a retirarlos.
La portavoz de la Ejecutiva socialista, Montse Mínguez, ha desvinculado el resultado de la votación de la continuidad de la legislatura. El PSOE sostiene que la fragmentación parlamentaria obliga al Ejecutivo a negociar cada iniciativa y traslada a los diputados la responsabilidad final sobre la convalidación de los decretos.
Junts mantiene el no y exige retirar los dos decretos
La principal dificultad para el Gobierno llegó el jueves por la noche, cuando la ejecutiva de Junts decidió por unanimidad rechazar ambos reales decretos si no son retirados antes de la votación. El partido considera que varias de las medidas pueden reducir la oferta de alquiler y reclama al Ejecutivo un nuevo texto.
Junts prevé entregar este viernes al PSOE su propia propuesta de real decreto ley de vivienda, que presenta como punto de partida para una nueva negociación. La condición previa sigue siendo que el Gobierno retire los dos textos actuales. El Ejecutivo ha rechazado esa posibilidad y considera que lo más conveniente es someterlos a votación.
El Gobierno llega al pleno sin mayoría garantizada
Podemos confirmó el jueves sus cuatro votos favorables después de reunirse con organizaciones de inquilinos. ERC y EH Bildu también han avanzado su respaldo. PP, Vox y UPN votarán en contra, por lo que el rechazo de Junts deja los decretos sin los apoyos suficientes si no cambia la aritmética antes de la votación.
Uno de los textos amplía hasta 2030 determinadas medidas de protección frente a desahucios de personas vulnerables, regula aspectos de los alquileres temporales y por habitaciones e incorpora restricciones a determinadas operaciones de fondos de inversión. El segundo introduce la renovación automática de contratos de alquiler.
La votación coincide con la presión de las protestas por la vivienda
El pleno extraordinario se celebra mientras continúa la movilización iniciada tras el desahucio de Maricarmen Abascal, de 87 años. La acampada de la Puerta del Sol llega a su sexta noche y hay nuevas movilizaciones convocadas coincidiendo con la votación del Congreso.
El PSOE insiste en que mantendrá las conversaciones hasta el momento del voto. Si los decretos no consiguen la convalidación parlamentaria, decaerán, pero los socialistas rechazan vincular ese resultado a la convocatoria de elecciones generales y sitúan el debate en la búsqueda de una nueva mayoría parlamentaria para las medidas de vivienda.

