BARCELONA — Emmanuel Macron ha convertido su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas en una defensa del multilateralismo frente a las guerras de Ucrania y Oriente Próximo y a la aceleración de la inteligencia artificial. En su última intervención ante la Asamblea General como presidente francés, el jefe del Estado ha situado la cooperación internacional como respuesta a unas crisis que, según París, ningún país puede gestionar por sí solo.
El discurso llega en una ONU marcada por dos visiones contrapuestas. El secretario general, António Guterres, ha reclamado este martes una gobernanza mundial de la inteligencia artificial y mecanismos internacionales de supervisión. Donald Trump, por el contrario, rechazó desde la misma tribuna cualquier proyecto global de regulación de la tecnología y defendió el liderazgo estadounidense.
Ucrania: frenar los ataques contra la energía
La guerra en Ucrania ocupa uno de los ejes de la ofensiva diplomática francesa en Nueva York. Macron y Trump mantuvieron el lunes una reunión que el presidente francés calificó de constructiva y abordaron la posibilidad de impulsar un moratorio sobre los ataques contra infraestructuras energéticas.
París insiste al mismo tiempo en reforzar las capacidades defensivas de Ucrania, especialmente los sistemas de interceptación. Macron también ha abordado esta cuestión con Volodímir Zelenski. El objetivo francés es combinar presión militar y protección de las infraestructuras con una vía diplomática capaz de reducir la intensidad de los ataques.
Gaza y la solución de dos Estados
Macron ha mantenido ante Naciones Unidas la línea francesa sobre Oriente Próximo: preservar una solución de dos Estados y evitar que la situación sobre el terreno la haga imposible. Francia, Reino Unido y Canadá habían anunciado a comienzos de septiembre nuevas medidas coordinadas contra la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania y en defensa de esa solución política.
La situación de Gaza vuelve así al centro de una Asamblea General en la que Guterres ha pedido el fin de los conflictos y una respuesta humanitaria efectiva. París vincula su estrategia a la seguridad de Israel, a la protección de la población palestina y a la construcción de un marco político duradero entre israelíes y palestinos.
La IA abre otra fractura con Washington
La inteligencia artificial se ha convertido en otro frente del debate internacional. Guterres pide un marco multilateral de gestión de riesgos con supervisión independiente. Trump rechaza esa lógica y ha defendido que Estados Unidos mantenga su ventaja tecnológica sin una regulación internacional que limite su desarrollo.
Macron sitúa a Francia y a Europa en una posición diferente: desarrollar la tecnología sin abandonar reglas comunes, protección de los ciudadanos y cooperación internacional. El debate continuará este miércoles en el Consejo de Seguridad, que debe abordar específicamente los riesgos de la inteligencia artificial para la seguridad internacional.
La intervención francesa se produce además mientras París y Washington trabajan sobre otra crisis inmediata: la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz. Francia prepara con Estados Unidos una nueva iniciativa en el Consejo de Seguridad para proteger la libertad de navegación, en un momento en que las tensiones energéticas ya afectan al petróleo y al diesel en Europa.

