MADRID — Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, irá a juicio ante un jurado popular después de que el juez Juan Carlos Peinado haya acordado la apertura de juicio oral. La decisión abre una nueva fase del procedimiento: el caso deberá pasar ahora a la Audiencia Provincial de Madrid, encargada de organizar el juicio y fijar posteriormente la fecha de su celebración.
La resolución afecta a Begoña Gómez por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación. También está procesada Cristina Álvarez, asesora de Gómez en Moncloa, en su caso por presunta malversación. La apertura de juicio oral no supone una declaración de culpabilidad y las acusadas mantienen su presunción de inocencia.
¿Qué ocurre ahora con Begoña Gómez?
Concluida esta fase ante el Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, el procedimiento avanza hacia el órgano que deberá celebrar el juicio. Será la Audiencia Provincial la que asuma los siguientes trámites y determine el calendario. El proceso se desarrollará mediante el procedimiento previsto para el Tribunal del Jurado.
La investigación dirigida por el juez Peinado ha examinado durante meses distintas actuaciones relacionadas con la actividad profesional de Gómez y con el papel de su asesora. El magistrado considera que existen indicios suficientes para que determinados hechos sean examinados en juicio, una valoración que las defensas han cuestionado durante la instrucción.
La Fiscalía pide la absolución
La posición del Ministerio Fiscal es uno de los elementos centrales del procedimiento. La Fiscalía no comparte la tesis acusatoria y solicita la absolución de Begoña Gómez, al considerar que los hechos investigados no permiten sostener una condena en los términos planteados por las acusaciones.
El juicio deberá por tanto confrontar posiciones jurídicas muy distintas. Las acusaciones tendrán que acreditar ante el jurado los delitos atribuidos, mientras las defensas podrán impugnar los indicios reunidos durante la instrucción y sostener la inexistencia de responsabilidad penal.
El caso Begoña Gómez entra así en una fase decisiva, pero todavía sin fecha de juicio. El siguiente movimiento procesal corresponde a la Audiencia Provincial de Madrid. Hasta que exista sentencia firme, cualquier responsabilidad penal atribuida a Gómez o a Álvarez continúa siendo una acusación pendiente de resolución judicial.

