BARCELONA — El incendio forestal declarado en Segorbe, en la provincia de Castellón, ha quedado estabilizado este domingo por la mañana después de tres días de lucha contra las llamas. El fuego ha afectado provisionalmente a 633 hectáreas del Parque Natural de la Sierra Calderona y obligó a evacuar a alrededor de un millar de personas en Gátova.
El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat Valenciana comunicó la estabilización poco después de las 7.30 horas. El incendio continúa sin estar controlado, pero evoluciona dentro de las líneas establecidas por los equipos de extinción. La mejora ha permitido finalizar la situación 2 del Plan Especial Frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF) y descender a situación 1.
La Unidad Militar de Emergencias ha comenzado además a desmovilizar sus efectivos. Durante la noche, los equipos mantuvieron la vigilancia del perímetro y utilizaron drones para detectar posibles reproducciones. Sobre el terreno continuaron trabajando seis unidades y seis autobombas de los bomberos forestales de la Generalitat, junto a unidades especializadas de los consorcios de Castellón y Valencia.
633 hectáreas, un perímetro en 18 kilómetros
La última estimación oficial sitúa la superficie afectada en 633 hectáreas y el perímetro en 18 kilómetros. Unas 395 hectáreas, el 62%, corresponden al término municipal de Segorbe, mientras que otras 235 hectáreas, el 38%, se encuentran en Gátova.
El incendio comenzó el jueves por la tarde tras la caída de un rayo. Durante el viernes presentó un comportamiento especialmente violento coincidiendo con cambios en la dirección y velocidad del viento, lo que obligó a evacuar Gátova y llevó a elevar la emergencia a situación 2.
La evolución mejoró durante el sábado. Los equipos concentraron sus trabajos en los puntos calientes y en las zonas susceptibles de reactivación, mientras los medios aéreos realizaron descargas sobre buena parte del perímetro. El aumento de la humedad durante la noche terminó favoreciendo las labores de extinción.
La estabilización marca así un cambio importante en la emergencia, aunque los trabajos continúan sobre el terreno. Los equipos deberán ahora consolidar el perímetro y evitar reproducciones antes de que el incendio pueda darse por controlado.

