Girona se consolida como el gran nudo tecnológico en el eje estratégico que conecta Barcelona con Perpiñán. Más allá de su indudable atractivo turístico e histórico, la ciudad está atrayendo a pymes e inversiones centradas en inteligencia artificial y biomedicina.
El ecosistema forjado alrededor de la Universidad de Girona y su Parque Científico y Tecnológico demuestra que la innovación no necesita concentrarse en grandes metrópolis para ser competitiva a nivel europeo.
Fortalecer estos polos intermedios es vital para la Eurorregión: aseguran un crecimiento territorial equilibrado y retienen el talento local, transformando los corredores de paso en verdaderos focos de productividad.

