MADRID — España e Italia han acordado poner fin este jueves 22 de octubre a los controles fronterizos temporales establecidos entre ambos países tras la crisis migratoria de Ceuta. La decisión, anunciada por el Ministerio del Interior español, afecta a los pasajeros de las conexiones aéreas y marítimas y permite recuperar el régimen ordinario de libre circulación del espacio Schengen entre los dos Estados.
Un acuerdo entre los ministros del Interior
El ministro español, Fernando Grande-Marlaska, y su homólogo italiano, Matteo Piantedosi, han acordado no prorrogar las restricciones tras examinar la situación de seguridad. Ambos gobiernos reforzarán el intercambio de información y la cooperación policial como alternativa a los controles excepcionales de pasajeros.
La decisión llega después del acercamiento entre Pedro Sánchez y Giorgia Meloni durante el Consejo Europeo celebrado la semana pasada en Bruselas. Los dos dirigentes habían encargado a sus ministros buscar una salida coordinada a unas medidas que habían provocado tensiones diplomáticas.
Controles introducidos tras la crisis de Ceuta
Italia restableció a finales de julio controles sobre viajeros procedentes de España, alegando riesgos para la seguridad interior después de las entradas masivas de migrantes en Ceuta. Madrid respondió con restricciones equivalentes sobre pasajeros procedentes de Italia, aplicadas desde el 8 de agosto. Ambos países prorrogaron después las medidas en varias ocasiones.
La última orden española, publicada en el Boletín Oficial del Estado el 6 de octubre, fijaba su vigencia hasta las 24.00 horas de este jueves y establecía que los controles quedarían levantados automáticamente al finalizar ese plazo si no se adoptaba una nueva decisión motivada.
Schengen se restablece, pero continúa la cooperación
La eliminación de los controles extraordinarios no impide las comprobaciones policiales ordinarias previstas por la normativa europea. España e Italia mantienen diferencias sobre política migratoria, pero han optado por sustituir las inspecciones fronterizas temporales por mecanismos de coordinación e intercambio de datos.
Para las conexiones entre los aeropuertos y puertos españoles e italianos, el acuerdo supone el retorno a las condiciones habituales de circulación dentro de Schengen. La crisis de Ceuta sigue, entretanto, en la agenda europea de seguridad y gestión de fronteras exteriores.

