VALLADOLID — Pedro Sánchez ha prometido este lunes 19 de octubre que el salario mínimo interprofesional (SMI) aumentará «todos los años» mientras continúe al frente del Gobierno. El presidente y candidato socialista ha realizado el anuncio durante un acto de precampaña en Valladolid, a poco más de un mes de las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre.
La promesa sitúa el poder adquisitivo de los trabajadores entre los principales ejes de la campaña del PSOE. Sánchez ha defendido que mejorar los salarios también contribuye a sostener el sistema público de pensiones, al aumentar las cotizaciones sociales. En ese contexto, ha reprochado al PP que enfrente a jóvenes y jubilados en el debate sobre la financiación de las prestaciones.
Un salario mínimo de 1.221 euros en 2026
El SMI está fijado actualmente en 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas, equivalentes a 17.094 euros anuales. El Gobierno lo elevó un 3,1 % para 2026 y ya había avanzado su intención de aprobar una nueva subida en 2027, teniendo en cuenta la evolución de los precios.
Sin embargo, Sánchez no ha anunciado este lunes un porcentaje concreto para el próximo ejercicio ni ha presentado un calendario de incrementos para una eventual nueva legislatura. La cuantía deberá definirse a través del procedimiento correspondiente, con la participación de los interlocutores sociales.
Los sindicatos CC OO y UGT han reclamado una subida del 7 % para 2027, que situaría el salario mínimo en torno a 1.306 euros en 14 pagas. Esa cifra es una reivindicación sindical, no una cantidad aprobada por el Ejecutivo.
Salarios y pensiones, vinculados en el discurso del PSOE
Durante el mitin, Sánchez ha defendido la solvencia del sistema público de pensiones y ha invitado al PP y a Vox a negociar con la patronal y los sindicatos mejoras salariales si quieren reforzar su financiación. El presidente sostiene que una mayor masa salarial permite incrementar las aportaciones a la Seguridad Social.
También ha reivindicado la contribución de los trabajadores migrantes regularizados a las cotizaciones y ha defendido la continuidad de las políticas sociales desarrolladas por su Ejecutivo. En el acto participaron, entre otros, los ministros Óscar Puente y Ana Redondo y el dirigente socialista de Castilla y León Carlos Martínez.
El reto del poder adquisitivo y el coste de la vida
La evolución del salario mínimo tiene una repercusión directa en los trabajadores con menores remuneraciones, pero su efecto sobre el poder adquisitivo depende también de la inflación, la fiscalidad y los gastos esenciales. El encarecimiento de la vivienda es uno de los factores que más condicionan la renta disponible en grandes áreas urbanas como Barcelona.
Para las empresas, especialmente las pequeñas y las actividades intensivas en mano de obra, los incrementos salariales también plantean ajustes de costes que pueden variar según el sector y la productividad. La negociación de 2027 deberá abordar estas diferencias y la pérdida de poder adquisitivo derivada de la subida de precios.
El anuncio de Sánchez establece un compromiso político de aumentos anuales, pero deja abierta la cuestión central para trabajadores y empresas: cuánto subirá el SMI en 2027 y qué parte de esa mejora se traducirá en una ganancia real de poder de compra.

