BARCELONA — El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha rendido homenaje este jueves a Lluís Companys, fusilado por el régimen franquista el 15 de octubre de 1940, y ha apelado a la memoria democrática para evitar que se repitan los errores del pasado. El acto se ha celebrado en el cementerio de Montjuïc, donde Illa ha depositado una ofrenda floral ante la tumba del expresidente catalán.
«Conviene recordar de dónde venimos para no repetir los errores del pasado», ha afirmado Illa en el 86 aniversario del fusilamiento de Companys, ejecutado en el Fossar de Santa Eulàlia del castillo de Montjuïc.
Defensa de los derechos y las libertades
El presidente catalán ha vinculado la conmemoración con la necesidad de mirar al futuro «con esperanza» y «con responsabilidad». Ha defendido la vigencia de los valores democráticos y la obligación de cerrar el paso al autoritarismo.
«Siempre a favor de más derechos y más libertades, y no de menos derechos y menos libertades como algunos propugnan y defienden», ha señalado. Illa ha situado esa defensa dentro del espacio público compartido europeo, reivindicando «más Europa y no menos Europa».
Las palabras del jefe del Govern han situado el homenaje a Companys en un marco político más amplio, centrado en la memoria de las víctimas de la dictadura y la protección de las instituciones democráticas.
La aplicación de la ley de amnistía
Durante su intervención, Illa también se ha referido a las decisiones judiciales relacionadas con la aplicación de la ley de amnistía. Ha celebrado las «noticias positivas de la normalización política, social e institucional en Catalunya» y ha destacado los pronunciamientos que, según ha expresado, hacen efectivo lo aprobado por el Congreso de los Diputados.
El presidente no ha detallado en estas declaraciones nuevas medidas del Govern ni ha anunciado actuaciones adicionales vinculadas a la amnistía. Su intervención ha combinado el recuerdo institucional de Companys con una valoración política de la evolución reciente en Catalunya.
Ochenta y seis años del fusilamiento
Lluís Companys, presidente de la Generalitat durante la Segunda República, fue detenido en Francia tras la ocupación alemana, entregado a las autoridades franquistas y ejecutado en Barcelona el 15 de octubre de 1940. Su figura ocupa un lugar central en los actos de memoria histórica que se celebran cada año en Catalunya.
La ofrenda de este jueves en Montjuïc ha vuelto a situar su asesinato y la defensa de las libertades en el centro de la conmemoración institucional.

