BARCELONA — La inflación española alcanzó el 4,9% interanual en septiembre, seis décimas más que en agosto y su nivel más alto desde febrero de 2023. El dato definitivo difundido este miércoles 14 de octubre confirma el avance publicado a finales de septiembre y refleja el encarecimiento de los carburantes en un contexto de tensiones energéticas por el conflicto en Oriente Próximo.
Los carburantes impulsan el repunte
El índice de precios de consumo (IPC) había registrado un 4,3% en agosto. La aceleración de septiembre está vinculada principalmente al incremento de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, cuyos precios bajaron en el mismo mes de 2025, y a los paquetes turísticos, que se abarataron menos que un año antes. En términos mensuales, los precios subieron un 0,3%.
La presión energética afecta directamente al transporte y a los costes de distribución. El sector del transporte registró una tasa interanual del 10,5%, según los datos divulgados este miércoles. El encarecimiento de la energía también puede trasladarse gradualmente a otros bienes y servicios, aunque ese efecto no debe confundirse con subidas ya constatadas en todos los productos.
La inflación subyacente supera el 3%
La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos no elaborados, se situó en el 3,1%, dos décimas por encima de agosto y en su nivel más alto desde marzo de 2024. El índice armonizado, utilizado para comparar los precios entre países europeos, alcanzó el 5% interanual.
El repunte preocupa por su impacto sobre el poder adquisitivo de los hogares y los costes empresariales. Para Catalunya y el conjunto del corredor mediterráneo, la evolución del combustible resulta especialmente relevante para el transporte de mercancías, la logística, la industria y el turismo.
Rebaja fiscal de los combustibles en noviembre
La confirmación del IPC permite mantener las rebajas fiscales previstas en el paquete anticrisis del Gobierno. A partir del 1 de noviembre está contemplada una reducción de 20 céntimos por litro en el impuesto sobre hidrocarburos aplicado a gasolina y gasóleo, mientras que para diciembre se prevé una rebaja mínima de 13 céntimos por litro. También se mantienen mecanismos de devolución para transportistas profesionales y ayudas a sectores como la agricultura y la pesca.
En cambio, la electricidad no alcanzó el umbral de encarecimiento exigido para activar nuevas rebajas fiscales específicas. La evolución del petróleo y de los costes energéticos seguirá condicionando los próximos registros de inflación.

