BRUSELAS — La Unión Europea y China han alcanzado este viernes 9 de octubre un principio de entendimiento sobre el comercio de vehículos híbridos, tras dos días de negociaciones entre el comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, y el ministro chino Wang Wentao. El anuncio supone un acercamiento diplomático en plena disputa comercial, pero no incluye por ahora cuotas de importación, nuevos aranceles ni compromisos cuantificados publicados.
Según la información difundida por el Ministerio de Comercio chino y recogida por Reuters, ambas partes acordaron abordar el comercio de híbridos mediante medidas compatibles con las normas de la Organización Mundial del Comercio. También mantendrán conversaciones sobre los compromisos de precios y los procedimientos vinculados a la investigación europea sobre las subvenciones a los vehículos eléctricos fabricados en China.
Las importaciones de híbridos enchufables aumentan un 86 %
El acercamiento llega en un momento de fuerte presión sobre la industria automovilística europea. Las importaciones de híbridos enchufables a la UE aumentaron un 86 % en el año hasta septiembre, mientras que sus precios de importación cayeron alrededor de un 20 %, según los datos citados por Reuters. Más de la mitad de esos vehículos procede de China.
Bruselas teme que el aumento de las ventas de modelos más baratos agrave las dificultades de los fabricantes europeos. La Comisión aplica desde 2024 derechos compensatorios adicionales a determinados coches eléctricos de batería fabricados en China, pero esas medidas no se extienden automáticamente a los híbridos enchufables. El rápido crecimiento de este segmento ha abierto un nuevo frente comercial.
Un acuerdo de principio sin límites anunciados
El entendimiento contrasta con el rechazo expresado esta semana por Pekín a una propuesta europea para limitar voluntariamente sus exportaciones de híbridos. Según informaciones anteriores, Bruselas había explorado la posibilidad de imponer restricciones a las importaciones si no conseguía un compromiso chino. El anuncio del viernes no permite concluir que esa discrepancia haya quedado resuelta.
Los dos socios también buscan reducir los desequilibrios de su relación comercial y mejorar el acceso recíproco a los mercados. La continuidad de las negociaciones indica que los aspectos más sensibles del conflicto, incluidos los derechos sobre los eléctricos chinos, siguen abiertos.
La industria española, pendiente de las condiciones
La evolución de las negociaciones interesa especialmente a Cataluña y la Comunidad Valenciana. Seat y Cupra, el grupo Volkswagen y la planta de Ford en Almussafes operan en un sector expuesto a la competencia de precios y a las decisiones europeas sobre importaciones. Al mismo tiempo, fabricantes chinos como BYD y Chery buscan reforzar su presencia comercial e industrial en España.
Un eventual límite a las importaciones o un acuerdo sobre precios podría modificar las condiciones competitivas para fabricantes y proveedores. Sin embargo, todavía no se han publicado disposiciones concretas que permitan calcular su impacto sobre la producción o el empleo. La próxima etapa será comprobar si Bruselas y Pekín convierten esta declaración de entendimiento en compromisos verificables.

